Como consecuencia del cambio climático, un estudio realizado en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (Japón) reveló que los huracanes se han vuelto más duraderos durante estos últimos años.
Los resultados de esta investigación muestran que los tifones que se desarrollan sobre océanos con temperaturas cálidas transportan mayor humedad y mantienen su resistencia a pesar de perder el combustible que reciben del mar.
“De no frenar los daños ambientales, el poder destructivo y las instancias de expansión de los huracanes podría acabar con las zonas costeras o las comunidades que carezcan de la infraestructura para contener grandes vientos y lluvias”, explicó Pinaki Chakraborty -autor del análisis- a la agencia de noticias Europa Press.